
Este eterno luchador hizo de la emancipación de la clase trabajadora
su proyecto de vida, ni su condición física ni su salud hicieron
mella en esta lucha que llevó adelante con orgullo, con temple, con
tesón y con un férreo convencimiento de que la clase trabajadora
será la única que alcanzará su propia liberación.
Pedro fue de todo, pero su característica fundamental era su
sensibilidad y humildad, cualidades esenciales de los verdaderos
revolucionarios que le dedican la vida a seguir los sueños de
libertad.